martes, 27 de diciembre de 2011

Feliz primer año!!

Ser madre de nuevo era sólo una idea, un proyecto a largo plazo, una posibilidad...

Unos meses más tarde era un positivo y una semana después la división de mi pequeño gran embrión.

A partir de ese momento, hospitales, pruebas, controles, miedo, ansiedad... Lucha constante para que no me quitaran la oportunidad de vivir un embarazo que sabía sano y mío.

Los médicos sólo veían feto 1 y feto 2, medidas, estimaciones, porcentajes... donde yo veía latidos, manitas, patadas... Aún así me hicieron dudar en no pocos momentos y en la semana 23 ya les había puesto nombre para tener de quien despedirme llegado el momento.

Ese momento no llegó, afortunadamente, pero sí llegaron mis dos bebitos un poco antes de lo recomendable, y unas horas después de lo económicamente deseable (justo el día que quitaban el cheque bebé!!).

Ahora no me puedo creer que los chicarrones que están a punto de cumplir un año fueran entonces esas cositas pequeñas y arrugaditas, que más parecían duendes envejecidos que bebés. No me puedo creer que superaran las primeras horas, los primeros ingresos, los días de no vivir con ese pitido metido hasta lo más profundo, las mascarillas, los guantes, el dichoso ruido del sacaleches, los electros, las analíticas, la hora de visita médica con el corazón en un puño, la ropa grande, los pañales grandes, los biberones inmensos, la cama gigante...

Aquellas primeras sonrisas intencionadas, las manitas agarradas a un dedo, el sonido acompasado de la respiración calmada, la cabeza sostenida, la espalda por fin erguida, los primeros gateos, la ausencia de miedo, el lanzarse de la cama cual superman sin capa, los primeros pasos...

Y los pequeños monstruitos que tal vez no nacerían han roto esquemas y superado estadísticas. Los pequeños prematuros que irían por detrás de los niños de su edad resulta que tienen prisa por comerse el mundo y han decidido que ya está bien de ser bebés, que ahora son niños.

Mientras, esta aprendiz de madre que ha pasado muchas veces en este año de sentirse poderosa a totalmente vulnerable, de estar embargada de amor a superada por las circunstancias, de ser cobijo a estar ausente..., esta madre que echa mucho de menos un sueño reparador, una casa recogida, una horita de lectura en silencio, volver a pensar con fluidez... y que escoge como palabras clave de este año: caos, conciencia y sostén, tiene una única verdad: no combiaría ni uno solo de los días que ha vivido con vosotros.

Felicidades pequeñas fieras!!




martes, 20 de diciembre de 2011

A la luz de la risa de las mujeres.

Rosa Zaragoza acompaña mi maternidad desde hace ya bastante tiempo, y gracias a su canción "Rumba de las madres" preparé mi último parto con absoluta confianza y mucha alegría (algunos médicos deberían escucharla).

Me puse esta canción en el móvil como tono de llamada por lo que a veces sonaba varias veces al día, así que Inés, que entonces tenía 4 años (y yo un tripón inmenso de gemelos), terminó por aprendérsela y por supuesto la cantaba a voz en grito a todas horas, en el baño, en el supermercado, en la farmacia... <<Yo también quiero pariiiir!!!>>.

A continuación aparecía "esa mirada" en los adultos que la oían: <<ya está esa loca enseñándole cosas raras a su hija!!>>. En algo tenían razón: para Inés supuso un gran aprendizaje. Supuso la posibilidad de ver el temible parto, cuya mala fama le precede, como algo precioso y deseable. Exactamente como finalmente fue y ojalá algún día sea para ella.

Ahora estamos en otro proceso, los chicos ya casi no son bebés, Inés es una mujercita, mis hormonas se han apaciguado (creo), y estamos intentando vivir este momento con la conciencia que requiere.

Y vuelve Rosa Zaragoza para poner los sentimientos en palabras:


Aquí está la letra.
aquí podéis comprar el nuevo cd, encargándoselo a la propia autora.

domingo, 18 de diciembre de 2011

"Cuéntame el autismo"

La Federación de Autismo Madrid pone a la venta el libro Cuéntame el Autismo, compuesto de "casi noventa relatos sinceros, impactantes, sencillos, directos, poéticos… que merecen ser leídos"



 
"Con esta acción estás ayudando a que la Federación Autismo Madrid haga realidad su sueño de ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas con TEA y de sus familias, apoyando el servicio de información y asesoramiento, la realización de Jornadas, la investigación, la defensa de Derechos..."

Yo ya he pedido mi ejemplar!!!

martes, 13 de diciembre de 2011

El mate

Conocí el mate en un viaje a Argentina, como no podía ser de otro modo, y desde entonces me acompaña, siempre.

La gente que me conoce cree que estoy enganchada y lo confieso abiertamente, lo estoy. Pero lo cierto es que con el mate no sólo sobrevivo a la falta de sueño, además he forjado amistades insustituibles, he mantenido conversaciones que jamás podré olvidar, he pasado horas y horas en buena compañía arreglando el mundo, y el día que me vi por primera vez tomando mate yo sola supe que separarse es algo más que firmar un papel.

El otro día mi amiga Lourdes me envió el siguiente escrito, y será que estoy sensible, pero lloré al leerlo:

"El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed. Es más bien una costumbre, como rascarse. El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo. Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es 'hola' y la segunda '¿unos mates?'.

Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros. Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan. Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara. Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.

Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.

Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: '¿Dulce o amargo?'. El otro responde: 'Como tomes vos'.

Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba.

La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie.

Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí.

El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera.

Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solo. Pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hay revoluciones.

El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores... Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. La charla, no el mate. Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablas mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!'.

Es el compañerismo hecho momento. Es la sensibilidad al agua hirviendo. Es el cariño para preguntar, estúpidamente, '¿está caliente, no?'. Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final. Es la hospitalidad de la invitación. Es la justicia de uno por uno. Es la obligación de decir 'gracias', al menos una vez al día.

Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir".

Lalo Mir en el programa ´Lalo Bla Bla´ Radio Mitre (ARGENTINA)

jueves, 8 de diciembre de 2011

Querido Papá Noel,

Se acerca el día en que vendrás a visitarnos y en casa empieza a respirarse un ambiente de nerviosismo, como una inquietud alegre, espectante, pero confiada.

Por su puesto ese amasijo de sensaciones proviene de Inés porque los pequeños todavía no han vivido ninguna Navidad.

Ella te sabe mágico y generoso al mismo tiempo, te imagina tal como te pintan los grandes almacenes, regordete, pelo canoso y siempre de rojo. Pero sabe más, sabe que no importa en realidad si los niños han cubierto durante el año las expectativas de sus padres, porque eso a ti te da igual. Sabe que tú no vigilas durante el año porque no hay nada que vigilar. Sabe que el cariño que envuelve un regalo no deja cabida al chantaje.

Y con esta magia que a sus ojos te rodea, espera estas fechas con ilusión, porque decoramos la casa, porque miramos el cielo esperando descubrir un reno volador, porque ponemos bajo el árbol un turrón de chocolate para agradecer tu gran esfuerzo y para darte un poco de nuestro cariño. Ilusión porque tal vez vuelvas a dejar huellas de nieve cerca de la ventana y volvamos a contener la respiración esperando escuchar tu oh, oh, oh!, porque daremos saltos de alegría al ver cómo un año más se llena todo de papel de colores y llevaremos a cabo la difícil tarea de esperar hasta las 24h para ver qué has elegido para nosotros.

Por supuesto tienes la carta de Inés, las muchas cartas en realidad, porque ella lo admite, le gusta tooodo!!, pero sabe que al final tú eliges de acuerdo a criterios muy concretos, teniendo en cuenta sus gustos evidentemente, pero también buscas que tus regalos sean en gran medida útiles, versátiles, educativos, de un tamaño adecuado a nuestro espacio, preferiblemente ecológicos, heredables y económicos. Tranquilo, Inés lo sabe, ha visto que cada año hay más niños en el mundo, no en vano estamos rodeados, y comprende que son más a repartir.

Así las cosas, quiero agradecer tu constancia aún en los años no tan buenos y mandarte un gran abrazo que te de fuerzas para seguir construyendo este mundo de magia que a veces nos hace tanta falta.

Sé que llegas a todas partes, pero en las casas donde hay niños lo haces con más luz. Gracias.

Ah! y un beso de parte de Inés.


martes, 6 de diciembre de 2011

Un premio!!

El otro día Silvia me dejó un premio en su blog "Ser madre: ¡toda una aventura!", con la intención de levantarme el ánimo y se lo agradezco enormemente, porque cumplió su objetivo. Sentirse acompañada siempre da fuerzas. Gracias Silvia!!!



Ahora yo quiero compartir este premio con otros blogs cuyas autoras me acompañan en el día a día.

- Dálle un coliño, porque aunque no conozco a Meni en persona la quiero un montón y merece (y necesita) ser arropada en este momento.

- Sarai Llamas, porque siempre me arranca una sonrisa con sus entradas y me contagia de vitalidad.

- Reflexiones de una madre (triple) - psicóloga, porque con sus historias de madre múltiple de niños ya creciditos, me ayuda a prepararme para lo que se me va viniendo encima y compruebo a través de ella que es posible sobrevivir!!

- La invasión twin, porque estamos rodeados y lo único que podemos hacer es tomarlo con humor.

- Estimant la vida y la llibertat, porque es un placer encontrarse con personas tan honestas y consecuentes consigo mismas.

- Y aunque ya ha recibido este premio por otra vía, no puedo dejar de entregárselo a trestrillistigres,  porque Cíntia y sus enanos se han convertido un poquito en parte de mi familia.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Apatía

Siempre hay algún día de estos, en que todo parece un poco más lejos, un poco más alto.

Será que se acerca la navidad, que oscurece demasiado pronto, que las calles se llenan de luces artificiales, que el tiempo es demasiado frío...

Será que el mundo se ha vuelto loco, que los que están son tachados de estar demasiado y los que no están reciben la palmadita en el hombro.

Que hemos vuelto a aquello de ser vigilados por el otro cuando el otro debería estar tendiendo su mano en lugar de poniendo zancadillas.

Será que el dolor de la gente que quiero se me clava demasiado dentro.

O que hace meses que se fue y aún no he aprendido a vivir sin ella. Que estos días no pueden existir si antes no vuelve, que no quiero re-convertir en otra cosa lo que siempre ha sido.

Será que desde allí tira con fuerza y nos arrastra un poco. Que se lo está llevando pasito a paso.

Y quizá no es más que un tiempo llenito de melancolía, o ese momento en que se te abren los ojos y miras.

Puede ser porque las leyes no amparan y las libertades se pisotean. O puede ser porque mi princesa linda se hizo mayor y yo andaba despistada.

Puede ser que la posibilidad de un futuro incierto produzca vértigo, o tal vez que se ha deshecho el nido en el que cobijarse.

Será que cuatro paredes son demasiadas. Que se me escapa entre los dedos, que no me doy cuenta.

Será...


sábado, 19 de noviembre de 2011

Carta a un vagabundo.

Estimado vagabundo,

Me decido a escribirle porque siento la imperiosa necesidad de agradecerle varias cosas, aunque le parezca extraño:

Gracias por haber elegido como vivienda el banco de la plaza que puedo ver desde mi ventana. Sé que en su elección no disponía de demasiadas opciones, pero está en ese banco y en esa plaza, y no en otra.

Gracias por su presencia serena, respetuosa, digna.

Gracias porque no abandona el orden en su vida, (y a todos se nos contagia un poco), preparando su "cama" puntualmente con la llegada de las primeras estrellas, y estando en pie cada mañana a las 7h, llueva o truene. Es usted un ejemplo de constancia.

Gracias porque nos enseña a todos los que pasamos por su lado, o le observamos por una ventana, que las pertenencias de una vida caben en el carro de un supermercado, y sobra espacio.

Gracias porque siempre tiene tiempo para escuchar a los transeúntes que se paran a desahogarse en su silencio, ¿qué importa si lo hace acompañándose de un cartón de vino?, lo hace y es lo que cuenta.

Usted me recuerda cada día el mundo en que vivo, donde la caridad está por encima de la solución, donde todos creemos tener más prisa de la que en realidad tenemos, donde las personas ya nos estamos yendo cuando todavía no hemos llegado, donde saber parar, mirar y sentir está reservado para unos pocos. Todo esto que me enseña me hace más sensible y al mismo tiempo más fuerte, gracias.

Y gracias muy especialmente porque usted es parte de la sociedad que educa a mis hijos con su presencia, con sus palabras, con su silencio...

Atentamente,

La que pasea al perro por su plaza bien entrada la noche
y lo hace de puntillas para no perturbar su sueño.

PD. Por favor, cuídese esa tos.

martes, 15 de noviembre de 2011

Título de madre.

Nacemos con millones de recursos y capacidades ilimitadas esperando despertar.

A algunas personas nos cuesta casi la mitad de una vida descubrir que somos válidas para aquello que soñamos ser. A otras les cuesta la vida entera.

Pero hay un momento en el ciclo vital de las mujeres en general, que supone un hito y una oportunidad, que te revuelve por dentro, que revoluciona tu interior y que despierta (porque la necesidad obliga) todas aquellas capacidades que tenías desde siempre, pero desconocías por completo.

La llegada de la maternidad.

Una madre desarrolla su sentido auditivo, es capaz de adaptarlo a determinados sonidos y además los clasifica por niveles de urgencia. Sabe cuando un golpe en la otra punta de la casa corresponde al bote de una pelota o a un cabezazo contra la pared. Diferencia cuándo un llanto significa petición de mimos, y cuándo tiene más que ver con unos dedos pillados en el cajón.

Una madre desarrolla su sentido del tacto porque no es lo mismo un jersey 100% algodón que uno con un 5% de lana, sobre todo si algún miembro de la familia es alérgico. Y la temperatura del agua en la ducha no puede ser la misma para el hijo mayor que para el pequeño, porque son diferentes y tienen sus propios gustos.

Una madre multiplica en un 200% su capacidad visual, los márgenes se ensanchan y puede conducir sin perder de vista la carretera, al tiempo que vigila a su bebé por el retrovisor y sintoniza la radio. Puede mirar las piruetas que su hijo hace por la calle, empujar el carro del bebé sin comerse ningún bordillo, adivinar la intención del vehículo que se encuentra un kilómetro más allá y a veces hasta atender el móvil al mismo tiempo. (Ya si tiene gemelos o trillizos... haced la cuenta).

Una madre sabe lo que es el olfato, lo necesita y lo usa. No es lo mismo un pañal limpio, que uno sucio. No es lo mismo el invierno cuando huele a lluvia y mejor quedarse en casa, que el aroma a tiempo de primavera. No es lo mismo (y hay que saber reconocerlo), el olor a comida recién hecha, que el olor del momento justo en que el puchero empieza a quemarse. Y no olvidemos el olor a gas, las madres tiene un doble sentido para eso.

Una madre es capaz de recordar el nombre de todos los amigos de su hijo, incluso de los niños que no le caen bien (por si acaso). Puede tener en su mente varias citas médicas, números de teléfono imprescindibles, la lista de regalos que el niño espera por su cumpleaños (ya haremos selección llegado el momento...), la talla que viste y calza cada uno de sus hijos, aunque cambie mensualmente, y por supuesto sabe dónde encontrar la zapatilla que se perdió anoche, la muñeca con la que jugaron hace tres días, el libro aquel que leímos la semana pasada y la gomita del pelo rosa.

Una madre, aunque no lo crea, tiene memoria fotográfica y ya en el supermercado revisa la despensa y la nevera en su mente. También tiene fotografiado el armario ropero, el cubo de la ropa sucia (blanco, oscuro...), y el mapa del mundo lleno de lucecitas de colores en los lugares donde, de momento, no podrá ir.

Tiene un sentido de la practicidad casi inmejorable y se manifiesta cuando va del salón a la habitación para abrir una ventana, pero por el camino recoge la chaqueta que colgará en el armario, tira el babero a lavar ya que pasa por el baño y aprovecha para coger la escoba, apaga la luz del pasillo que quedó encendida y cuando llega a la habitación ya que está, hace la cama, barre un poquito y recoge los juguetes que guardará en la habitación contigua al tiempo que abre otra ventana y dobla algunas prendas, lleva el vaso de agua a la cocina y aprovecha para poner la lavadora, fregar los cacharros y hacer la comida.

Las madres tienen manos diferentes, donde el celo no se enrosca en los dedos y el pegamento no se queda en las uñas (y si ocurre nadie se entera), porque siempre hay un muñeco al que reparar, un dibujo que colgar, una tirita que colocar estratégicamente, una tetera preciosísima que se ha convertido en puzzle o un pelo increíblemente enredado que habrá que peinar sin que duela.

Las madres no necesitan calculadora para hacer números, están en su cabeza, y saben hasta donde se puede tirar de tarjeta y cuándo hay que poner freno.

Las madres son indiscutiblemente ingeniosas, porque se organizan para caminar por la cuerda floja sin perder el equilibrio, ni la elegancia. Porque pueden sonreír cuando llorarían a mares. Porque sostienen cuando necesitan ser sostenidas.

Ser madre te da un bagaje que no puede darte ninguna otra cosa en la vida, y digo yo, ¿por qué no homologan un título que acredite todas esas capacidades?, ¿por qué no ponemos en el currículum vitae nuestra condición de madres? y ¿por qué no se nos abren las puertas del mundo laboral de par en par? (de los puestos que practican la conciliación, eh?).

La sociedad no sabe lo que se está perdiendo...

viernes, 11 de noviembre de 2011

Primeros pasos.

No puedo resistir la tentación de colgar este video.

El domingo pasado, después de 24h trabajando, más una de hospital con mi abuelito, llego a casa absolutamente rendida y mi maravillosa familia me recibe de este modo.

¿No es fantástico tener hijos?



(Después tuvimos que hacer un video a cada uno de los otros dos para que supieran que son igual de importantes...)

Carta abierta a El País

A raíz de un artículo publicado hace unos días por el periódico El País, un padre homeschooler que ha elegido de forma responsable educar a sus hijos en la libertad que consideraba más adecuada para ellos, reacciona con una carta abierta que no puedo menos que compartir tal cual, porque suscribo cada una de sus palabras y porque no podemos permitir que los medios de comunicación de este país manipulen la información de manera que todos quepan en los mismos sacos.

Castigo, educación, familia. Carta abierta al diario El País.


Me entero horrorizado por un artículo publicado en la sección de sociedad el pasado 8 de este mes, del terrible maltrato que promueve el libro Cómo educar a tus hijos del pastor evangélico de Tennessee, Michael Pearl y que ha conducido a la muerte de varios niños en los EEUU.

Sin embargo, el artículo sorprende al relacionar los dramáticos hechos con la educación en casa o Homeschooling, generando infundadamente un clima de desconfianza y aún de alarma social sobre dicha práctica. El uso de los datos hace creer al lector que tal práctica educativa está necesariamente ligada al fundamentalismo religioso, al confinamiento y maltrato infantil, nada más lejos de la realidad de una práctica que implica a dos millones de niños en EEUU, una opción cada vez más conscientemente elegida por una gran variedad de familias en todo el mundo, precisamente por un especial celo en el bienestar y desarrollo de niños y niñas.

En primer lugar, el maltrato infantil, o terrorismo adulto doméstico, es un serio problema que según un informe de Unicef de 2003, causa la muerte de 3500 menores al año en los países ricos, la gran mayoría de ellos en EEUU, México y Portugal. Esto constituye tan sólo la punta del Iceberg de una lacra social que se estima de alrededor de 200 casos de maltrato físico por cada muerte, lo que nos acercaría a la cifra de un millón de niños que sufren agresiones en el ámbito familiar en los países desarrollados. La prensa no presta demasiada atención a una cuestión, el uso de la violencia sobre niños y niñas, que hasta hace poco estaba legitimada y legalizada, y que aún hoy sigue siendo considerada por gran parte de la sociedad aceptable y necesaria en diferentes grados: desde los partidarios del cachete y los convencidos de la zapatilla, hasta los fanáticos de la vara y el látigo, como el infame pastor de Tennesse.

Por otro lado, estudios realizados en EEUU y en España, revelan que la cuestión religiosa no es la primera motivación de quienes deciden educar al margen de la escuela convencional. El homeschooling es un movimiento plural que reúne en su seno muy diversas tendencias y estilos de vida y aprendizaje. La mayor motivación para elegir la educación en casa en España, según el estudio realizado por el profesor Carlos Cabo, dista mucho de ser la religiosa, moral o ideológica.  Los homeschoolers en España apelan a razones pedagógicas y, curiosamente de socialización, como los principales motores de su decisión. Si bien en EEUU la realidad es que los motivos religiosos son muy significativos, comparten relevancia con la preocupación por el entorno escolar y la desconfianza en la pedagogía oficial, según un informe del departamento de Educación de los EEUU de 2007. Tanto en EEUU como en Europa, los homeschoolers cubren todo el aspecto ideológico, desde los más conservadores hasta los más progresistas. Todos parecen compartir un especial interés en proporcionar a sus hijos mayor bienestar y capacidades de crecimiento que los que la escuela tradicional parece ofrecer, asumiendo para ello hasta el final su responsabilidad como padres.

Por eso, unir en el imaginario del lector estas dos realidades, es falsear ambas, convirtiendo el maltrato infantil en un hecho anecdótico que implica a fanáticos religiosos de otras latitudes - cuando es un problema extendido por todo el mundo y presente en todas las capas de la sociedad, que ocurre en la puerta de al lado y del que se hace con demasiada frecuencia oídos sordos, y al mismo tiempo desprestigiando un movimiento global y plural, que busca principalmente la libertad educativa y la convivencia en paz de la diversidad. Lamentamos profundamente que cuando se tocan estos dos temas de rara aparición en los medios, se haga para frivolizar un serio problema y criminalizar a un colectivo inocente.

atentamente,

un padre que educa en libertad para la libertad.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Entrevista en "20 Minutos"

Hace unos días me entrevistaron vía telefónica para el suplemento del Diario 20 Minutos, en relación al homeschooling.

Para ser la primera vez que me entrevistan sobre el tema y haberme pillado totalmente por sorpresa, con la comida en el fuego y un bebé en cada pierna... creo que el resultado ha sido bueno.

Se puede leer pinchando en la imagen.

lunes, 24 de octubre de 2011

Diferencias generacionales.

Todos somos de una generación distinta a la de nuestros padres, y aún más diferente de la de nuestros abuelos. Todos tenemos ríos que cruzar y algunos incluso océanos.

En ocasiones ocurre, generalmente con la llegada de la adolescencia, que se produce un pequeño (o gran) cisma entre los mayores, los adultos y los jóvenes de una familia.

Con el tiempo, el cariño, y la paciencia, la brecha puede cerrarse y re-colocar las relaciones que acaban encontrando su lugar y su método. Pero otras veces el cisma se cronifica y en ese caso sospecho que ambas partes deberán revisarse.

Sin embargo, aún en los casos en que todo ha sido puesto de nuevo en el lugar adecuado, ocurre a veces que la llegada de la paternidad en los jóvenes enciende un interruptor en los familiares mayores y presumiblemente expertos en crianza. Éstos, sin darse cuenta, vuelven a ver y a tratar al joven como al niño que fue, desde la autoridad que les da el "tan mal no lo habré hecho", o el "como se ha hecho toda la vida".

Esto se acentúa cuando el joven decide ser consciente del salto generacional, de la evolución de la sociedad, y sobre todo de sí mismo, y opta por tomar sus propias decisiones respecto a la crianza de sus hijos. A veces el sistema puede ser el mismo que usaron sus padres, otras veces puede ser diferente y no por ello mejor, ni peor.

Que los jóvenes padres se sientan responsables de la crianza de sus hijos, independientes, válidos y capaces, y que sus opciones sean distintas, no los convierte en irrespetuosos, no ofende a nadie, y no critica otras maneras. Sólo es una elección, la suya.

Que el resto de generaciones viva la determinación de una juventud emprendedora como un ataque personal sólo alimenta el desaliento y fomenta la estanqueidad (cualidad de lo que es estanco, cerrado e incomunicado).

La evolución es eso. Cambios, a veces retrocesos, aciertos, errores, vuelta a empezar... y todo ello supone aprendizaje y enriquecimiento. Si nos dejan.


lunes, 17 de octubre de 2011

Sandrita.

Por alguna razón mi amiga Sandra pensó que yo sería la persona adecuada (entre otras) para escribir algo y leerlo el día de su boda.

Evidentemente Sandra me quiere mucho, de lo contrario vería, porque se ve claramente, que no soy la persona adecuada para hablar de relaciones, matrimonios, etc... más bien todo lo contrario.

Pero como yo también la quiero mucho, hice de tripas corazón y rebusqué en mis sentimientos, dejando de lado la frialdad del pensamiento.

Esto fue lo que salió.

Voy a contaros un pequeño cuento:

Érase una vez un chico y érase una vez una chica, una playa, un verano, un amor, la distancia… y muchos veranos que vinieron después.

Más tarde érase un hombre y érase una mujer que quisieron que no hubieran más distancias, o aún en la distancia seguir en compañía el uno del otro. Que siempre fuera verano, o aún en el invierno sentir el calor de otra estación.

Y un día decidieron que sería definitivo, y no sabiendo que había freno, lo hicieron posible. Hoy lo celebran.

Así que esto no es un comienzo sino un continuar, un seguir estando, un estar para siempre.

Él hombre, y ella mujer, ya saben qué significa elegirse. Ya saben que no es convertirse en un solo ser sino en dos que van de la mano, con su individualidad y su peculiaridad respetada desde el otro polo.

Ya saben que son importantes para el otro y el otro lo es para ellos, ya saben que esto se demuestra andando.

Que caminar juntos es saber mirar al otro, es escuchar, es querer, es sorprenderse, sonreír, llorar, abrazar, aprender y quedarse.

Que cultivando los instantes no nos hacen falta mañanas, que viviendo el momento no existen límites.

Elegirse es aceptarse, es cerrar el círculo, es saberse sabio.

Este cuento no empieza hoy y no acaba nunca.

Es sólo vuestro y de vosotros depende.




lunes, 10 de octubre de 2011

¡A jugar Familias!

¡A jugar Familias! es un Carnaval de Blogs abierto a todos de El Blog de Sarai Llamas para el mes de la Crianza con Apego 2011 con el cual se pretende hacer un llamamiento a todos los padres invitándolos a jugar con sus hijos y a compartir con ellos un tiempo precioso y de un valor incalculable.



COMO LA VIDA MISMA!!

Mmmmm.... buenos días Mamá. Qué cansada estoy!!

¿Sabes qué he soñado? Que venía una estrella y se metía en la cama conmigo, era calentita... y me hacía cosquillas.

¿Te apetece que te prepare un té? ¿si?, vale, yo desayunaré un plátano. Toma tu té, lleva mucho azúcar pero no importa porque es de mentira. Cuidado que quema!!

Ahora fregaré las tazas del té. Tranquila que no necesito agua, ya me acuerdo que en África no tienen...

Gracias por el mantel Mamá, me viene muy bien para prepararle la comida a mis muñecas, creo que tienen hambre.

Mamá!!!! Dile a mis hermanos que no despeinen a las muñecas por favor. Yo les dejo jugar pero con cuidado. ¿Me sujetas este bebé? voy a darle teta a mi hija. No Mamá, así no, tumbadito que le gusta más.

Leeré un cuento, ¿quieres oírme?, creo que me lo invento porque no sé leer, pero los dibujos son muy bonitos. ¿De verdad crees que a mis hermanos les gusta que lea cuentos?

Tengo hambre, ¿hacemos una tarta?. Yo pongo la harina!! Necesito la escalera porque no llego... ¿Sabes?, cuando sea mayor seré cocinera. Y peluquera, arregladora, mamá, maestra, cuidaré caballos,  y niños con el cerebro malito, seré también veterinaria y médico, pintora, escritora, bailarina... Que sí Mamá, que tendré tiempo de todo, seré mayor!!

Cojo un poquito de sal para experimentar, no gastaré mucho, pero será un experimento precioso, igual sirve de adorno... También necesito un bote con tapa y agua, miguitas de pan, un poco de jabón y crema de las manos. Ya verás, te va a encantar!

Qué buena idea has tenido de jugar al escondite con mis hermanos!! Es muy divertido, ¿verdad que cada vez gatean más rápido?

Te traigo las cosas para que me pintes la cara, hoy me apetece una mariposa. Mira, como esta del libro. Y no me lavaré la cara nunca.

Ya me he puesto el traje de princesa, ahora podemos salir a la calle. De paso nos ponemos los patines, seré la princesa sobre ruedas... Y tú haces de policía y me dices "estop", ¿vale? Pero no corras mucho que yo todavía no sé patinar tanto como tú.

Mamá, preguntan por ti al teléfono, creo que es Mickey Mouse, dile que un día iremos a verle, que ahora estamos jugando y no tenemos tiempo.

Ha salido la luna!!! claro, por eso tengo sueño, ¿ya casi es mañana?.

Mamá, te quiero... Eres mi mejor mamá!!!




viernes, 7 de octubre de 2011

Carta abierta desde ALE

A quien pudiera interesar;

La sentencia del Tribunal Constitucional de diciembre de 2010 ha trastocado la situación de quienes educamos, de una u otra manera, asociados o por libre, fuera de la escuela oficial. La sentencia ha producido cambios en la percepción y actuación de las autoridades y de la sociedad sobre nuestras opciones educativas. Ahora más que nunca es el momento de estar unidos y trabajar juntos para decidir cómo vamos a afrontar la nueva situación.

Dada la gran diversidad que nos caracteriza es muy importante que juntos busquemos consensos para precisar dónde estamos y hacia dónde queremos ir, sin excluirnos ninguno de nosotros.

Para encontrar estos consensos, pensamos organizar reuniones locales el fin de semana del 22 y 23 de octubre. De estas reuniones deberían salir delegados que expongan los argumentos e iniciativas planteados en una reunión general que tendría lugar en el centro de la península en fecha aún por concretar.

Es un momento importante que requiere de la implicación de todos y todas, porque todos y todas contamos en el movimiento y a todos y todas se nos debe tener en cuenta para lograr claridad y fuerza como colectivo.

Para informarte o sugerir ideas visita el blog http://reunioneslocalessinescuela.blogspot.com  se pondrá la fecha, lugar y hora de las reuniones territoriales y si puedes, colabora con la organización, nos haces falta. Para ello ponte en contacto con reunioneslocales2011@gmail.com.

Difunde esta información a cuantas personas pudieran estar interesadas para que nadie se quede sin voz. Es la hora de sumar voluntades.

Gracias, Daragh
(Presidente de la Asociación por la Libre Educación).

lunes, 3 de octubre de 2011

Mundos imposibles.

Todos soñamos un poquito, imaginamos mundos, personificamos objetos, nos ilusionamos y sonreímos ante argumentos sorprendentemente posibles.

Tal vez, exagerando bastante, podría decir que soy la reina de las soñadoras. En mi mundo todo es posible y lo ha sido siempre. Y ahora, que soy madre y se espera de mi una pizca de madurez, resulta que soy más soñadora si cabe.

Mi mente galopante viaja de extremo a extremo en mundos increíbles y vuelve cargada de seguridad y aplomo, pero lo mejor de todo es que esta mente galopante no tiene límites, nadie se los impone porque nadie tiene permiso para entrar en ella a poner orden. Es mía y es libre.

En esta tesitura podían ocurrir millones de cosas con la edad o la llegada de la maternidad, pero ocurrió una que fue mejor que ninguna: que tengo una hija tan soñadora como su madre (de los pequeños aún no puedo hablar).

Qué suerte y qué riqueza vivir rodeada de mundos mágicos a cual mejor. El de los sueños, el de las estrellas, el de las princesas, el de los objetos que nos rodean, el del amor... y cada uno de ellos adaptado al momento, a "nuestro" momento.

No hace falta que sean mundos perfectos, no hace falta que sean típicos o estereotipados. Nuestros sueños a veces son pesadillas, las estrellas también se enfadan, las mesas se ponen celosas si siempre te sientas en las sillas, las princesas a veces no quieren príncipes, y el amor suele ser caprichoso.

No necesitamos que otros lo entiendan, ni siquiera nosotras mismas, para eso Inés tiene una explicación que no deja lugar a dudas: "será de ese mundo al que no se puede ir, ni volver", y con el que sin embargo tenemos línea directa.

Esto nos permite además tener nuestra percepción alerta, en sentido positivo, para integrar fácilmente nuevas y maravillosas posibilidades, sin miedo a lo desconocido. O sin mucho miedo al menos, porque el miedo también es un mundo.

Es un auténtico placer cuando Inés se remanga y dice: "Mamá, voy a experimentar!", nunca sabes qué puede venir a continuación, pero será mágico, seguro.

domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Conciliación Laboral?

Ya casi ha llegado el día.
El próximo 1 de Octubre mis chicos cumplen 9 meses y yo vuelvo al trabajo.

Es una sensación de ambivalencia porque mi trabajo me encanta y parece que la sociedad te empuja a seguir produciendo, creciendo, enriqueciéndote... Y yo realmente me siento viva e independiente cuando me gano mi sueldo y mantengo a mi prole (herencia de la mentalidad del sacrificio...).

Pero, es que cuando estoy en casa cuidando a mis niños, cuidando su bienestar, su higiene, su alimentación, su sueño, su salud... Cuando me ocupo de la logística de la casa y hago malabarismos con la economía... ¿no estoy trabajando?, ¿no estoy aportando a la sociedad?, ¿no me enriquezco, crezco y produzco?.

Tengo la inmensa suerte de trabajar con personas a las que quiero y echo de menos, en un horario que ya querrían muchos y con un sueldo aceptable. Un trabajo que me ha permitido estar todo el embarazo en casa preocupándome de gestar y que me permite estar de excedencia tanto como quiera sin pedirme explicaciones, malas caras, o pérdida de derechos.

Pero como cualquier otro trabajo requiere que te re-incorpores a las 16 semanas del parto, o 18 en mi caso por ser parto gemelar. ¿Y cómo le explicas a dos bebés de 18 semanas que su madre no está?.
No es posible, así que sólo nos queda buscar el clavo ardiendo al que agarrarse (y ya es triste, que hablamos de cuidar a nuestros hijos!!) e intentar alargarlo lo más posible.

A mis 18 semanas de baja por derecho, pude añadirle tres semanas más que los chicos estuvieron ingresados y la Seguridad Social tuvo a bien sumármelas (después de varios días y varias horas de interminables colas con dos bebés y una niña. Eso sí, muy amables todos).

Más un mes de vacaciones estivales que no había disfrutado en 2010, más un mes por lactancia acumulada, más dos meses de excedencia (lo que mis ahorros me han permitido...), hemos llegado a los 9 meses y nos toca volver.

Y sé que soy afortunada, con la mayor trabajé embarazada y tuve que volver a las 16 semanas del parto, allí, la primera y con la sonrisa puesta. Pero no me conformo, ni aún cuando más que trabajar disfruto, porque no se trata de qué necesito yo, sino de qué necesitan esos bebés, los míos y los de todas las mamás que vuelven al trabajo antes o después con el corazón encogido.

Ya existe un manifiesto que reclama dos años de baja de maternidad. Y empieza a moverse un grupo de madres blogueras (o no), que pretendemos defender una conciliación laboral real, y no guarderías desde los cero años.

Pretender una baja laboral de dos años por maternidad no es un capricho. No son falta de ganas de trabajar. No es un gasto innecesario a las arcas del Estado que pagamos todos.

Pretender cuidar de tus hijos es ser consciente de la importancia de la figura de apego, es aportar tu tiempo, tu energía, tu ilusión, tu vida... a una sociedad que en breve estará compuesta precisamente por esas personitas que estamos ahora dejando de cuidar.

Las guarderías públicas pueden ser una solución para algunas familias, cada una debe elegir lo que mejor se le adapte. Pero es necesario ofrecer alternativa a las familias que quieren y consideran de vital importancia ESTAR personalmente en el día a día.

Y claro que los convenios (al menos la mayoría) te amparan para que puedas pedir excedencias y te sientas libre de elegir. Pero cuando las familias tienen que debatirse entre estar con sus hijos o pagarles un techo (por cierto hipotecado...), la libertad se esfuma.

Puestos a colocar las cosas en su sitio, deberíamos mirar también más allá de los dos años de baja.
¿Qué ofrece esta sociedad para conciliar realmente la familia y el trabajo? Un horario flexible no significa llegar a tiempo de dar las buenas noches. Las guarderías en centros laborales son casi una utopía (yo no conozco ninguna); ir a trabajar con tu hijo, a una reunión, entrevista, o cita laboral informal, está mal visto. Incluso pedir permiso porque el niño tiene fiebre, o ha pasado la noche vomitando, supone un problema.

Nuestros niños no son marcianos que viven y se crían en un mundo paralelo. Son nuestros hijos y aprenden de lo que ven y de lo que sienten.

Como decía no es un capricho, es una inversión de futuro.





...

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cada uno es cada uno.

En nuestra casa hay algunos lemas que han ido surgiendo poco a poco, sin demasiada intención pero con mucho acierto.

Creo que el más importante y que afortunadamente se ha extendido rápidamente entre nuestros amigos es: "cada uno es cada uno".

Esta frase surge de la decisión consciente e incuestionable de respetar a mi hija como persona que siente, piensa y decide. Y que después se ha hecho extensiva a mis otros hijos y por supuesto al mundo que me rodea, pero ella fue la chispa que prendió el fuego.

Y es que cuando ella expresa su opinión yo no siempre estoy de acuerdo, pero entonces me digo a misma en voz alta (porque todo es aprendizaje): "cada uno es cada uno", y dejo hacer.

No siempre es fácil, a veces ella misma me reclama: "Mamá, acuérdate que yo también soy cada uno".

Porque si mi chica quiere salir a la calle vestida de princesa, o con una mariposa pintada en la cara, ¿por qué no?

Y si el hijo de una amiga se empeña en vestir faldas, ¿qué daño hace?

O si en el mundo hay personas (entre las cuales me incluyo) que disfrutan con el nudismo, y otras que no, ¿cabemos todos?

Pensando, creyendo y actuando diferente alimentamos la diversidad que nos devuelve un mundo más grande y más rico.

Feliz día de la Paz!!

lunes, 19 de septiembre de 2011

Carta de madre homeschooler.

El mes pasado se inició una campaña de recogida de firmas a la que dimos difusión.
Como todos esperábamos, el apoyo y la ilusión que muchos pusimos en su momento dio buenos resultados. El caso quedó archivado.
Esta es la carta de agradecimiento que escribe la madre y que ojalá puedan leer algunos jueces y fiscales en cuya mano está evitar que otra familia pase por este infierno.

De imaginar, a ser realidad

Ya ha pasado una semana desde que tuvimos un juicio por ejercer nuestro derecho de educar a nuestro hijo como mejor creemos, sentimos y se acopla a nuestra forma de vida como familia.

Si un juicio ya de por sí es duro, más lo es cuando tienes que defender algo en lo que nadie más que quien lo hacemos sabemos realmente su significado. Esto es algo ventajoso si lo miramos desde el punto de vista de que lo defenderemos como nadie; pero realmente todo esto es una parte, porque la otra parte son la leyes, el tipo de acusación y todo eso que es lo que los abogados deben de defender por nosotros.

Una vez leí en el libro de Carlos Castaneda Las enseñanzas de don Juan:

"Un hombre va al conocimiento como va a la guerra: bien despierto, con
miedo, con respeto y con absoluta confianza. Ir de cualquier otra
forma al conocimiento o a la guerra es un error, y quien lo cometa
puede correr el riesgo de no sobrevivir para lamentarlo.
Cuando un hombre ha cumplido estos cuatro requisitos -estar bien
despierto, y tener miedo, respeto y absoluta confianza- no hay
errores por los que deba rendir cuentas; en tales condiciones, sus
acciones pierden la torpeza de las acciones de un necio. Si un hombre
así fracasa o sufre una derrota, no habrá perdido más que una
batalla, y eso no le provocará lamentaciones lastimosas."

Cuánto de cierto encuentro en esta cita para este caso.
Tal y como dice así fue.
Cuando a uno le llega la citación, lo primero que ocurre es un shock, aun sabiendo que puede venir, no crees que te haya tocado y es cuando los nervios hay que utilizarlos, para estar despierto, para reaccionar y buscar herramientas para arreglar el caos que viene: no sólo hablamos de uno mismo, el caos es para toda la familia.

Ahí es el momento de escuchar, preguntar a las personas que ya han pasado por esto, a ALE, a abogados...

Después el momento de coger lo que te sirve, desechar lo que no, y las dudas dejarlas para el final, quizás por si ya se resolverán y si no ya las resolveremos, ahora hay que actuar.

El miedo a lo desconocido, a no saber si estás haciendo todo lo posible, a lo que a tu niño le va a pasar, a pensar que todo tu equilibrio en tu hogar puede que cambie en unos días y... ese miedo al final se convierte en un aliado en el silencio, es el que sin saberlo te lleva a actuar, a buscar, a pensar, a razonar,...

El respeto por un acto así hace que le prestes mayor atención, que te superes, que des sin saber que eres capaz, de aprender de leyes, artículos, homologaciones..., cosas que por un lado algo sabes, pero que cuando estás en el punto de mira de fiscalía, miras remiras y acabas por entender.

La confianza en uno mismo, y yo añadiría de tu abogado, esto es también importantísimo. A mí me ocurrió una cosa que a dos días del juicio no me esperaba. Desde el día en que nos llegó la carta con el policía, el día 3 de agosto, la intranquilidad en el cuerpo era casi constante, había momentos en los que nos olvidábamos, ya fuera momentos con nuestros hijos, o recibiendo el apoyo de tanta gente, o en el encuentro de ALE cuando la gente nos regalaba su tiempo. Pero a dos días del juicio, de madrugada, cuando terminé de imprimir todo, ordenar todos los folios, fotos, informes (todo por triplicado), las firmas..., llegó como una calma que ni me lo creía; esas dos noches dormí mejor que hacía mucho tiempo, me levanté la mañana del juicio sonriente, y fue cuando me dije, '¿ pero tú sabes donde vas?' Y comprendí que esa calma estaba en la seguridad que tenía por haber hecho todo lo que tenía que hacer, porque detrás de mí tenía mucha gente que nos levantaba los ánimos, un buen abogado, una asociación que está trabajando (ALE), Epysteme, especialmente Azucena, HSLDA que nos han dado tanto, a Daragh que ha estado pendiente de nosotros siempre y lo que le pedíamos rápidamente nos lo resolvía, a los blog que cada una/o a dedicado un espacio para ayudarnos.... Tantas cosas para sentirme confiada, que dejé de asombrarme de mi tranquilidad.

Así llegó el día 9 de septiembre y llegó la hora de entrar, después de tres horas de retraso. Allí nos encontramos en la batalla, despiertos, con miedo, con respeto y con confianza. Todo aún siendo difícil, lo superamos, no sólo ese día que se suponía que iban a tomar medidas urgentes y decirnos que el juicio sería el siguiente, si no que también superamos la decisión final de la juez.

Quiero que sepáis que aún no siendo un caso cerrado, porque ninguno lo está al 100 %, es una victoria.

Poner empeño y creer que lo puedes conseguir, aún con todos los pesares, es clave.

Escuchar, tomar decisiones aún en contra de otros, sabiendo que es tu caso el que se juzga.
Aún habiendo perdido, jamás hubiéramos perdido la confianza; quizás fue nuestro abogado, que desde el principio nos transmitió eso, y nos dijo: 'si se pierde, ya nos ocuparemos, ahora vamos a ocuparnos de esto y de que podáis vivir dentro de lo que cabe con calma este proceso, por el bien de vuestros hijos'.

Así vivimos esta experiencia.

Mila.

La familia Sala González agradecemos de corazón todo el apoyo, cartas, movilizaciones en blogs... Habéis sido muy importantes en este caso, y eso muchas veces nos hacía avanzar. Gracias.

domingo, 18 de septiembre de 2011

10 cosas que he aprendido de mis hijos.

"10 cosas que he aprendido de mi hijo es un carnaval de blogs cuyo propósito es hacernos reflexionar, compartir, reír, emocionarnos y facilitarnos una mirada en retrospectiva acerca de cuánto hemos aprendido desde que emprendimos el camino de la maternidad."

Mis hijos me enseñan cada día, cada momento. En 10 puntos no puedo enumerar las risas, las lágrimas, los abrazos, las ilusiones, los errores, las noches sin dormir, los pedacitos de cielo, los "te quiero", y el resurgir de la magia, aún cuando todo ello suponga aprendizaje.

Sin embargo pongo 10, pero no son las más importantes, no son las únicas, y no son las últimas, aunque sí diría que son algunas de las cosas que ellos me han enseñado sobre mi, porque si antes de ser madre creía conocerme, estaba equivocada, o aquella era otra...

1. He aprendido que cada uno es cada uno y merece ser respetado en su peculiaridad.

2. He descubierto que soy capaz aunque otros no lo crean.

3. He sabido que puedo llegar a "todo" a pesar del agotamiento y la falta de sueño.

4. He aprendido, a base de tropezones, que "todo" son mis hijos. El resto planea al rededor.

5. He conseguido sacar la leona que llevo dentro al descubrir que la madre soy yo y nadie más.

6. He visto que hay un tiempo en que un beso, una tirita, pegamento y un poco de celo puede curar los peores males del mundo.

7. He descubierto con gran acierto que cuando parece que todo se desborda siempre puedo pensar: "que todo sea eso!"

8. He re-colocado mi escala de valores. En realidad no, he tenido que hacer una nueva y tirar la vieja, aunque con ello se rompieran mis esquemas.

9. He aprendido a comerme la timidez con patatas fritas. Mis hijos necesitan que yo me relacione con el mundo. ¿O será que he perdido la vergüenza?

10. He sentido que no se me exigía, sino que se me necesitaba y con ello he aprendido a observar, acompañar, sostener y amar sin exigir ni esperar nada.




Otros blogs que participan:

martes, 13 de septiembre de 2011

Sobre la marcha.

Nunca he querido perder de vista esa sensación de que el tiempo se te escapa, a veces puede ser estresante, pero en mi caso me empuja a actuar, siempre en movimiento.

Un "sobre la marcha" cuando el asunto no está claro hace que no te quedes parado esperando un mejor momento que tal vez no llegue.

Mucha seguridad en tus capacidades y fe en la gente que te rodea y te quiere, supone ya un logro y permite que todo siga rodando.

Lo confieso, casi siempre me lanzo sin mirar lo que hay debajo, pero también el equilibrio sobre la cuerda floja es un aprendizaje y puede ser divertido.

Ya lo decía mi madre: "si quieres, puedes". Y yo lo tomé al pie de la letra, aunque su "lección" no pretendiera ser literal, o ni siquiera buscara ser lección sino argumento para justificar una orden, lo cierto es que a mi me vale, y hasta la fecha cuando he querido, he podido (aunque mi propia madre no lo creyera...).

Y bueno, como tengo tanto que vivir y tan poco tiempo para hacerlo vivo con la sensación de que los cumpleaños, los míos, me persiguen. Con esta sensación llegué a los 29 y como afortunadamente las prisas no me impiden reflexionar, me di cuenta en una de aquellas que a la próxima cumplía 30, y dije, <<oh no!!, pero si yo quería tener más hijos antes de los treinta!!>>. Pues allá que voy, sin saber muy bien si sola o acompañada, pero con toda la ilusión del mundo.

Llegaron los gemelos..., y los 30!!

De nuevo reflexión, treinta años puede ser fácilmente un tercio de una vida (con llegar a los 90 me conformo...), y cumplir un tercio merece que yo misma me haga un regalazo, ¿qué puede hacerme muchísima ilusión?, lo típico que siempre he querido pero va quedando atrás...

Terminar la carrera sería un puntazo, pero no me da tiempo en un año.
¿Cambiar de trabajo?, es que el mío me gusta.
¿Un viaje por el mundo?, tal vez no es buen momento con los gemelos recién nacidos.
Algo más accesible... ¿qué tal poner el parquet en casa?, si!! siempre he querido hacerlo y siempre hay algo que parece más urgente, más necesario, o más cualquier cosa.

Me lanzo!!

Un mes más tarde compro todo el material, lo amontono en el trastero y llamo a mi pequeña tribu para ver quien se presta a ayudar, no hay marcha atrás, el material está comprado...

Llegó el día, después de tres meses con el parquet conviviendo con la humedad del trastero, el sábado empezamos la revolución, muebles para arriba, muebles para abajo, cajas, herramientas, serrín, polvo, niños, ruido... y parte de mi pequeña tribu (todo hombres por cierto) arrimando el hombro.

Esto va mucho más lento de lo que creía, pero teniendo en cuenta que ninguno de los componentes del equipo ha puesto parquet en su vida, la experiencia, y las risas, están mereciendo la pena.

Otra vez me he lanzado y otra vez me he caído, pero una vez más estaba la red esperando.

Gracias chicos!!!



sábado, 10 de septiembre de 2011

Ninguna guardería.

Mis chicos ya tienen ocho meses y después de casi un año y medio de bajas y excedencias, ya me toca volver al trabajo.
Y con ello la pregunta del millón: ¿a qué guardería irán?

A ninguna, no irán a la guardería por varias razones de mucho peso:

1. Tengo la fortuna de trabajar sólo los fines de semana (y de que las guarderías cierren esos días...).

2. No necesitan que les cuide un extraño, tienen una familia que de momento puede cuadrar horarios sin caer en la ruina.

3. No les hace falta "socializar" con otros niños de su misma edad, porque no es necesario y porque si lo fuera se tienen el uno al otro.

4. No necesitan el ejemplo y la experiencia de niños mayores porque tienen una hermana mayor dispuesta a enseñarles cualquier diablura que quieran aprender.

5. No les hace falta aprender a comer, porque nacieron con ese instinto (afortunadamente).

6. No necesitan inmunizarse de virus varios porque es un engorro y porque de todos modos salimos a la calle, hablamos con la gente, jugamos en el suelo, caminamos descalzos, besamos a nuestra perra... en fin, enfermamos como todo el mundo.

7. No tienen que acostumbrarse a nada, tienen toda una vida para enfrentarse de forma madura a lo que no quieran hacer.

8. Su mamá no necesita tiempo a solas, sino tiempo para disfrutar de sus hijos, (la vida pasa demasiado rápido).

9. No hay nada, académicamente hablando, que puedan aprender ahora y no puedan aprender en otro momento más adelante.

10. Y por si quedaran dudas, las guarderías son terriblemente caras!!

martes, 6 de septiembre de 2011

Contra los mitos del autismo.

Ilustración de Santiago Ogazón

Con motivo de la campaña de sensibilización contra los mitos del autismo que dará comienzo la próxima semana, me gustaría aportar mi granito de arena contando cómo vivo yo la relación que tengo con las personas con autismo con las que trabajo codo con codo.

Yo los cuido, ellos me enseñan. Yo les miro y ellos me observan. Yo les hablo y ellos me escuchan. Yo les respeto y ellos me valoran.

Cuando una persona con autismo te coge la mano para abrir una puerta con ella no te está "usando", está siendo consciente de ti.

Cuando una persona con autismo rechaza el contacto físico, no te está rechazando a ti, sino reclamando su espacio.

Cuando una persona con autismo grita, o tapa sus oídos, te está hablando con sus gestos, escucha.

Si quiere llevar un registro de los datos de tu vida, no está siendo curioso sino ordenado, el orden nos produce calma, a todos.

Si después de un tiempo te mira de reojo y sonríe, es que le has tenido en cuenta. Si te abraza, aunque no se deje corresponder, es que te valora.

Si te vas sin decir adiós pensando que no está ahí sino en su mundo, dejas un vacío que habrá que cubrir.

Si ordenas, invades, callas..., no estás interactuando, sino faltando al respeto.

Las personas con autismo sólo necesitan ser tratadas de acuerdo a sus peculiaridades, observa primero.

"Autismo" es un síndrome, no un adjetivo peyorativo, no lo uses.





lunes, 5 de septiembre de 2011

Encuentro ALE 2011

Este fin de semana ha sido el encuentro anual de ALE (Asociación para la Libre Educación), y ha resultado realmente enriquecedor.

Queríamos que fuera especial, se abre una nueva etapa, con nueva junta directiva y momentos delicados en el plano político y legal. Había que aprovechar para que de ese encuentro saliera no sólo el compartir que tanta falta nos hace, sino también conocimiento, debate, consenso, ideas y energías renovadas.

Han acudido al encuentro familias de casi todos los puntos de España y representación de once países europeos así como de Estados Unidos, superando la cifra de 300 asistentes.

Estos días se han sentado las bases de una futura federación de asociaciones a nivel europeo con el fin de defender la educación en el hogar, compartir recursos y ampliar la red de apoyo.

Además hemos tratado diferentes asuntos que pueden ser de interés para cualquiera, no necesariamente homeschooler, como la vida en comunidad, la lengua de signos, el método montessori, situaciones de conflicto, evolución del 15M, juegos de roll, campeonatos de ajedrez, espacios de juego...

Contamos con ponentes que nos han acercado al pasado de la educación en casa en España, experiencias del presente en diferentes países con diferentes regulaciones, acercamiento a otras asociaciones y entre distintas comunidades autónomas, reflexiones sobre el futuro y amplios debates sobre qué queremos y hacia dónde vamos.

Por supuesto hemos convivido, lo cual siempre supone una experiencia ya que unimos diversidad con objetivo común.

Muchos que nos conocíamos virtualmente hemos podido re-conocernos, abrazarnos y sentirnos un poco más cerca, nuestros hijos también.

Y evidentemente los niños han tenido su espacio y su tiempo, porque al final todo esto es para ellos. El entorno era inmejorable, albergue privado, rodeado de montañas y bosques, con piscina, salas comunes, campo de fútbol, y "plaza del pueblo". Además de actividades varias como cuentacuentos, marionetas, taller de pulseras, creación de instrumentos y posterior concierto, taller de circo, rocódromo, muñecos de barro... y muchas otras actividades improvisadas por los propios niños.

Este año ha sido significativo el número de niños pequeños que indica una progresión del movimiento que continúa creciendo. Las familias jóvenes con niños que no están en edad escolar, buscan alternativas.

Y en mi opinión, especialmente gratificante la cantidad de personas implicadas en que un encuentro tan ambicioso saliera bien. Iniciativas, predisposición, respeto, agradecimiento por el trabajo realizado, vinculación...



viernes, 2 de septiembre de 2011

Que tengas buenos otoños.

"Quizá Septiembre más que el principio, fue un final
y aquel verano perdió sus hojas y algo más.
...
Una estación, vías que llevan a un adiós.
Dos ojos negros clavados tristes a un cristal
¡Sueños que has de aparcar!"
(Doctor Deseo)

Siempre, desde mi mente escolarizada, he tenido la sensación de que Septiembre era una nueva oportunidad, para empezar, para re-hacer, para re-tomar, para esperar con ansia e ilusión un nuevo verano que tardaría 9 meses en llegar.

El verano es tiempo de calle, de amigos, de calor, de trasnochar y levantarse tarde, o de vivir la primera experiencia laboral siendo estudiante, el primer amor... Los festivales, el río, la playa...

Pero siempre llega Septiembre con un aura de melancolía, como diciendo adiós... y las aventuras del verano empiezan a hacerse un poco borrosas, y parece que toca retomar rutinas, afilar los lápices y encerrarnos de nuevo en casa.

Y me pregunto: ¿por qué no nos rebelamos? Yo quiero un verano eterno, quiero vivir en la calle, tener siempre planes fantásticos y visitas diarias. Comprendo que no siempre puede hacer calor, pero sí cada día puede ser el comienzo.

Hace poco fue el cumpleaños de mi hermano, su mayoría de edad, era un día muy especial y todos le felicitábamos por ello, entonces Inés se acercó a él y simplemente le dijo: "Que tengas buenos otoños".

No tengo ni idea de por qué dijo eso, ni qué quería decir con ello, pero me pareció una frase realmente sabia. Esto no tiene por qué ser un principio, ni un adiós, cada estación puede ser una nueva aventura.

martes, 30 de agosto de 2011

Ejerciendo mi derecho.

Somos responsables de nuestros hijos, esto quiere decir que cuando todavía no tienen capacidad o criterio suficiente para elegir, debemos hacerlo por ellos.

Se puede elegir de muchos modos, en mi opinión la elección respetuosa hacia el niño basada en su particularidad es siempre la mejor opción. Quiero decir que tal vez no tomemos las mismas decisiones para todos nuestros hijos, porque no son iguales, ni ellos, ni sus circunstancias.

A los padres nos toca aplicarnos en todas las facetas que afectan a un niño: salud, educación, costumbres, valores, alimentación...

Y de esta última vengo a hablar, la alimentación.

Yo siempre quise ser vegetariana, desde pequeña, y mis razones eran puramente éticas, los animales eran mis iguales. Pero mis padres lo dejaron muy claro, mientras viviera bajo su techo comería de todo. Bien, esa fue su elección.

Cuando me independicé estaba demasiado absorvida por la rueda y las vueltas no me permitían ni pensar. Tuve que ser madre y conocer a un par de vegetarianos de carne y hueso para recordar que aquello era lo que quería, y saber que estaba en mi derecho.

El cambio fue progresivo porque así lo consideré más adecuado, y lo llevé a cabo sólo en mi ya que no me sentía con información suficiente para incluir a mi hija.

Ahora hace ya cuatro años que llevo este tipo de alimentación y mi experiencia es totalmente positiva. Evidentemente durante este tiempo he recabado información, he conocido experiencias, he asistido a conferencias, he leído libros y he experimentado conmigo misma en diferentes situaciones (calma, estrés, embarazo, parto, puerperio, crianza de gemelos + 1...). Todo esto añadido a mi experiencia previa como carnívora, donde los dolores abdominales y las nauseas eran prácticamente diarias, hace que no tenga duda.

Y bueno, con el nacimiento de los dos pequeños hubo que plantearse de nuevo qué elección tomar, ahora considero que Inés ya tiene edad suficiente para elegir por ella misma y de momento elige ser carnívora (fuera de casa), pero los pequeños aún no pueden elegir por lo que de momento serán vegetarianos.

Para mi ser vegetariano no es sólo dejar de comer carne y pescado, también es comprender que los animales merecen nuestro respeto, y eso es lo que espero transmitir a mis hijos, además de darles una alimentación más sana y equilibrada.

Por otra parte es una cuestión práctica, en casa no disponemos de productos cárnicos y si yo no como animales, evidentemente prefiero que otros tampoco lo hagan.

Pero en cualquier caso, tampoco tengo intención de justificar mis decisiones, tengo muy claro que nadie puede querer lo mejor para mis hijos tanto como yo.

Lo que sí pretendo es ser respetada por mi entorno, elegir distinto a los demás, o a lo más común, no es practicar una ofensa personal sino ejercer un derecho.

jueves, 25 de agosto de 2011

Ahora tiene sentido.

Un buen día, siendo todavía bebé, descubres que tienes dos ojos, una nariz, una boca, dos orejas, dos manitas al final de los brazos, deditos en los pies... y hasta un ombligo. Es genial, pero... ¿y qué?.

Un poco más tarde aprendes a "usarlo",  en el sentido literal de la palabra, del mismo modo que usamos el millón de cosas que nos rodean, sin poner demasiada conciencia en ello.

Y más adelante aprendes que todo eso que un día descubriste en ti y que aprendiste a usar es TU cuerpo, y además es tu tarjeta de visita. Puedes alargarlo o encogerlo, adelgazarlo o ensancharlo, abandonarlo o acicalarlo, todo es posible con más o menos constancia y/o más o menos dinero. Pero... ¿y qué?.

Entonces llega el momento en que te descubres embarazada, ese no es el día que empiezas a desearlo, ni el día que lo planificas, no es cuando tienes la sospecha, ni siquiera cuando lo confirmas, sino bastante después, tal vez ni siquiera en un primer embarazo.

Es el momento en que te haces consciente, en que te descubres portadora de vida, poderosa. Es cuando sabes a ciencia cierta que harías cualquier cosa por la personita que crece dentro de ti, es cuando le das a la Naturaleza el lugar que le corresponde y la reconoces sabia, perfecta. Es cuando esa certeza te da confianza, te apacigua.

Pasas los meses construyendo una nueva conciencia, anidando una ilusión, haciendo hueco a lo que tiene que venir y que por si sólo ocupará su propio espacio.

Lo que viene a continuación no es sólo un parto, es también todo lo que lleva aparejado, pero que dependerá de la elaboración previa.

Y entonces, mucho tiempo después, al bajar de la montaña rusa, te miras a ti misma y te ves absolutamente fusionada con esa personita que creció dentro de ti, y recuerdas que lo hiciste tú, que te ayudó tu cuerpo, que le diste la oportunidad de hacer algo más que ser usado, la oportunidad de unir cuerpo y mente en un proyecto increíblemente mágico.

Empiezas a quererte, te respetas. Ahora tiene sentido.